martes, 29 de marzo de 2011

Títulos

Rueda temprano, aquel día. ¿Quiénes están ahí? Los otros felices. Tan sólo cerrando los ojos, viajo en el viento, afuera.

Rueda

Suspiro, y cierro los ojos. Los abro, y empiezo a llorar.

lunes, 19 de julio de 2010

Aquel día

Desde aquel día,
los colores son más fuertes.
La comida es más rica,
y los besos son más dulces.
Desde aquel día,
puedo verte de otra manera,
verme de otra manera,
y llamarnos como siempre
supimos que nos llamábamos.
Desde aquel día,
que ansíabamos tanto,
que la historia nos había prometido,
podemos escribir la vida,
como siempre quisimos,
como siempre debió haber sido.
Por ellos,
por nosotros,
por aquellos;
valió la pena ese grito
que rompió las costras del alma,
del tiempo
y de la historia...
que pesaban tanto.
Valieron la pena
esos clicks por la igualdad,
esas horas de soñar y cruzar dedos,
esa noche de esperanza y frío,
junto a desconocidos
que conocíamos tanto.
Valió la pena.
Por los que no pudieron,
por los que ahora pueden,
y por los que podrán
decirlo.

domingo, 30 de mayo de 2010

Tan sólo cerrando los ojos

Tan sólo cerrando los ojos,
voy a llegar.
Me están esperando.
Bailan por la noche,
le cantan al sol,
aguardando.
Cuando empiece
el viaje,
estas alas se decidirán
a crecer.
Tan sólo cerrando los ojos,
y dando ese pequeño salto,
voy a llegar.
A través de las nubes,
sostenido por el aire tibio.
Y cuando los encuentre,
cuando llegue a ese lugar
de prados y frutos,
de lluvias suaves
y tambores sincronizados
también
voy a encontrarme.
Tan sólo
cerrando los ojos.

miércoles, 5 de mayo de 2010

Viajo en el viento

Hay un lugar, que me está llamando, a través de mares, nubes, montañas y lagos. Cierro los ojos, viajo en el viento. Y sonrío.

martes, 4 de mayo de 2010

Afuera

Aprender a ver,
más allá de esta crisálida
hecha de espejos,
que nos hace creer
que algún día volaremos.

jueves, 18 de marzo de 2010

Sheik

A mi gato, Sheik

Un Príncipe Blanco,
vestido de seda estelar.
Una estrella nívea
con rayos dorados.
Elegante y distante,
pero de afecto oportuno.
Un león
con patitas de algodón.
Tu aura era sagrada,
coronada por tus ojos azules.
Y tu presencia un regalo de los lamas,
y lo divino.
Príncipe Blanco,
el Cielo te ha reclamado.
Las estrellas y los dioses te reciben,
aplaudiendo tu belleza y tu ternura.
Que conozcas nuevos mundos,
que persigas nuevos sueños y aventuras.
Que conquistes nuevos corazones.
Nuestro amor está contigo.